Vainilla,
otra, no la mía.
Una vainilla lejana.
Llena de nostalgia.
Me la traés vos,
sin casi conocerme.
Me dan ganas de que me den ganas de llorar.
(pero no lloro)
Es demasiado abstracto,
casi cayendose de mi memoria.
Pero,
me toca el alma...
esta vainilla infinita.
Sin saber... supe!
ResponderEliminartodo para vos.
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